A veces, te enamoras. Y todo es maravilloso. Su cara, su pelo, su cuerpo, su inteligencia, su olor, todo.
Y cuando finaliza el enamoramiento, te fijas y su cara no es atractiva ni hermosa, su pelo tampoco y su cuerpo es gordo y fofo, su inteligencia no es tan buena y su olor.............
Es increible como nos ciega el enamoramiento. Yo supongo que son las hormonas que necesitan dar rienda suelta a su creatividad o a su entumecimiento y de pronto, se vuelven tontas y reaccionan ante un hombre así.
Cuando las hormonas se satisfacen y nuestra inteligencia y saber estar quedan liberadas de las acciones de las hormonas, todo vuelve a estar como siempre. Sola, con falta de cariño y con falta de abrazos cariñosos.
Besos
sábado, 5 de abril de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario